Fue la artista invitada para presenciar la nueva
colección de novias de Rosa Clará y eso que sus días como esposa ya
pasaron a mejor gloria. Tal vez por eso la diseñadora catalana, que
puede presumir de ser de las pocas empresarias que se han salvado de la
crisis económica (sigue expandiéndose por todas partes), no descarte
firmar el vestido nupcial que Inés Sastre eligiera en el caso de volver
a pasar por la vicaría. Hasta entonces, la guapísima modelo y actriz
viajó hasta Barcelona y descubrió su escote más generoso gracias a un
entallado vestido que realzaba sus encantos cual Penélope Cruz en el
rodaje de «Volver».
Lo que más me gusta de Sastre es que es una de esas
personas que no se privan de los placeres. Con su voz ronca casi
«cazallera» y la carcajada bien sonora, habló maravillas sobre su vida
en París, de donde asegura no piensa salir y confesó que ya se muere de
ganas de coger a su hijo e instalarse un verano más en Sotogrande,
donde es habitual verla en la playa con el pequeño o disfrutando de su
reducido grupo de amigos.
Sobre si tiene amores nuevos prefiere no entrar en
detalle y de lo que sí presume es de haber renovado una temporada más
como imagen de Lancome, superando así el record de Isabella Rossellini,
que había estado diez años, puesto que Inés ya lleva trece.
Inés vio el desfile, donde predominaron los vestidos de
flecos y los aires románticos, y después pasó unos minutos por la
fiesta que tuvo como artistas invitados a los Gipsy Kings (al igual que
Los Panchos cambian los miembros pero mantienen el nombre y la música).
Por la antigua Lonja de Barcelona vi a parejas como Marisa Jara y su
novio mexicano, Chente Gómez, que preparaban boda para septiembre
(Marisa vestirá de Rosa Clará) o a los recién casados Fran Murcia y
Carolina, que celebraron su enlace el sábado anterior en Lucena (por
supuesto, la novia con diseño de Clará), al igual que Fiona Ferrer
(otra novia para la diseñadora catalana), quien hará lo mismo el
próximo 18 de julio en Tenerife con Jaime Polanco.
Sin esos planes pero inseparables vi también al polaco
Darek con la divertida Susana Uribarri, quien siempre me repite que lo
suyo con Darek es puramente profesional. Vaya, una novia menos para
Rosa Clará.